El sacerdote Marcos Somarriba envió este domingo un contundente mensaje de esperanza y denuncia durante su homilía del Sexto Domingo de Pascua, al afirmar que “el mal y los malos tienen sus días contados” y criticar a los regímenes opresores en Cuba, Venezuela y Nicaragua por su falsa noción de amor y su manipulación del poder.

En su homilía del Sexto Domingo de Pascua, el sacerdote Marcos Somarriba centró su reflexión en la profundidad del amor de Dios y la paz que Cristo, y como todos aquellos que están lejos de Dios, pueden dar verdadera paz.
"Es un mensaje profundamente esperanzador y reconfortante para todo el pueblo de Dios y todos los pueblos que enfrentan injusticias, persecuciones sufrimientos, bajo el yugo de líderes opresores que proclaman un falso amor. Un amor vacío, viciado, cínico, manipulado y destructivo", criticó Somarriba.
Basándose en el Evangelio de San Juan, el Padre Somarriba subrayó la promesa de Jesús: "El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él", Con estas palabras, el sacerdote enfatizó la íntima relación que se establece entre Dios con su pueblo.
"Dios está muy cercano y esa cercanía le hace conocer nuestras luchas y nuestras dificultades. Dios nos conoce desde el principio, de nuestros honores también, de nuestros sufrimientos, dolores y muerte", dijo el religioso y agregó que Dios conocer a todo ser humano, familia y pueblo que sufre las injusticias de los hombres "que no saben de amor".
"Esos solamente producen y derraman frutos putrefactos, podridos, sobre los inocentes que claman la defensa de sus vidas, la libertad que por naturaleza es propia y la verdadera paz, donde no sean silenciados, dominados a la fuerza, bajo poderes tiránicos", señaló el sacerdote y agregó "es una palabra clara y contundente que quiere despertar la esperanza en todo ser humano doblegado y sometido por las fuerzas que no saben de amor ni mucho menos de paz verdadera", exhortó.
En su homilía el sacerdote mencionó la realidad de varios países de América Latina y el Caribe, y denunció lo que llamó el "amor falso" de ciertos gobernantes, los que "producen maldad, odio, cinismo, manipulaciones, división entre los hermanos", dijo Somarriba.
El sacerdote no dudó en señalar las consecuencias de este tipo de "amor falso" en las sociedades. "La gente que dice amar a su pueblo pero lo someten a racionamientos, a la ley de la famosa libreta que no solo se dio en Cuba, sino que también pasó hasta nuestros pueblos, (los somenten) al hambre, a la miseria", afirmó, describiendo un panorama de privaciones y control.
Subrayó que estas políticas buscan un objetivo claro: "hacer que el pueblo no piense, que no tenga tiempo para razonar y pensar en salidas a la libertad y a deshacerse de los malos hijos que tanto mal causan". En este sentido, el sacerdote criticó la manipulación y el secuestro de las naciones bajo "consignas y estandartes que hablan de protección falsa queriendo dar a entender que quieren una nación libre y soberana y en realidad es bajo su yugo y control. una nación secuestrada y manipulada, como que si fuera propiedad personal", criticó.
El sacerdote hizo un llamado explícito a la soberanía de los pueblos, y mencionó a Cuba, Venezuela y Nicaragua como ejemplos. "No puedo dejar de voltear los ojos hacia el Caribe, Cuba es de todos los cubanos...no puedo dejar de ver hacia Suramérica. Donde decir también que Venezuela es de todos los venezolanos. Y de ir a Centroamérica, que Nicaragua también es de todos los nicaragüenses", manifestó el Padre Marcos.
Añadió que estas naciones "no son patria de un grupo selecto, no es propiedad personal de cualquier gobernante en turno, sino que es cuna de todos y para todos". El Padre Somarriba contrastó el auténtico amor de Dios, con el "amor falso", de quienes "promete mil y una noches de deslumbres y prosperidad", cuando realmente solo traen enredo, dolores y sufrimiento.
Refiriéndose a las prácticas de control, el sacerdote denunció a regímenes que encarcelan a sus pueblos, los obligan a asistir a marchas, les amenazan con dejarlos en el desempleo y los sumen en la pobreza "para conseguir cómo sobrevivir y alimentarse ese día, distrayéndoles para que no piensen. Los payasos gobernantes les quieren entretener y hacen pan y circo. Y no se dan cuenta que sus payasadas no producen risas, sino llantos y aflicciones", cuestionó el religioso.
Sobre países que viven bajo dictadura el sacerdote dijo "por muchos años, Cuba, Venezuela y Nicaragua las han convertido en una cárcel y sus líderes solamente han producido para ellos, sus familiares, dejando a un lado a la inmensa mayoría que no solo de pan tienen hambre, sino de libertad y de justicia también", lamentó y llamó "parásitos del mundo", a quienes empobrecen a países ricos en recursos.
"Vemos como un país sumamente rico, vive en la miseria más paupérrima. Vemos una patria rica como Venezuela, una Cuba hermosa que es el Caribe y una Nicaragua preciosa, que la han convertido en una finca, adueñándose de ella como si la hubiesen comprado con su trabajo, cuando nunca han trabajado en su vida", criticó el sacerdote.
El sacerdote hizo un llamado a la confianza y a la acción basada en el amor de Cristo, "el Espíritu Santo que mora en cada uno de nosotros no dialoga con el diablo. Este espíritu lo exorciza, lo expulsa y lo elimina. No perdamos el norte, hermanos y hermanas ni la esperanza, que el mal y los malos tienen sus días contados", aseguró el religioso.

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